Un puerto, donde la gente llegue y se vaya.
Ni valles, ni montañas; ni trenes de regreso.
Un puerto, donde pueda pasear junto al mar.
***
Y yo que deseé construir nidos en el mismo árbol...
Ahora sueño como ave migratoria.
Mis pies continuan clavados como raíces,
mi cuerpo comienza a desperatar,
mi mente: ella ya se ha ido.
Isabel Ibáñez
24 de agosto de 2009
Un lugar para no regresar
Publicadas por
Isabel Ibáñez de la Calle
a la/s
5:06 PM
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